lunes, 12 de abril de 2010

Tanta realidad me satura

Hace días que tengo el afán de hacer algo productivo, algo creativo, pero nada me sale, parecieran que mis manos se volvieron inútiles, padezco de invalides mental. Siento que las palabras a la hora de escribir no son la correctas, que los trazos en mi dibujo son desproporcionados, que no tengo coordinación en mis dedos y que mi guitarra esta desafinada, o ¿es mi cabeza la que necesita afinación?. Y mis fotos son horrendas, carecen de un carácter creativo, ¿Qué esta pasando en mi, qué todo lo que hacia que mi “yo” funcionara se diluyo?. Lloro, me desespero porque creo que me extravié , mi esencia ya no existe. Carezco de entusiasmo, porque vivo una vida que no siento como mía, una vida vacía de aquella capacidad de alcanzar lo inimaginable mediante el arte. Estoy demasiado inmersa en realidad como para lastimarme, demasiada involucrada como para saber que no puedo escapar de todo aquello que temo, que no deseo y estoy demasiado perdida, tanta realidad me satura.

lunes, 8 de marzo de 2010

Cuando empezamos es cuando terminamos.

Lunes 8 de marzo, volví a levantarme como solía hacerlo antes, aproximadamente a las 10, bañarme, ponerme mi uniforme y largarme de mi casa para vivir mi rutina, mi tortura y mi soledad. Camino de mi casa al colegio, y todo sigue igual que otros años, la misma gente, por la misma senda, con sus ojos taciturnos, y su pausada manera de caminar producida por el cansancio, algunos reflejando seguridad con sus alevosos ademanes, y otros un tanto mas tímidos, mas temerosos, agachan la cabeza por vergüenza, para ocultar aquello que creen de si mismos, y a veces una leve correntada de viento hace estremecer la hojarasca, y los árboles allí afuera simulan seguir igual, pero ellos envejecen en secreto, imperceptibles a mis ojos. Mientras, yo encendí un cigarrillo, consumiéndome a cada paso, envejeciendo con cada bocanada de humo que tragaba. Y llego un tanto resignada al colegio, sabiendo que no puedo escapar, me dirigí al baño y me mire en el espejo, contemplando mi figura un tanto marchita por mis 16 años. Luego me dirigí hacia la fila que me corresponde, y ahí estaban ellos, mis compañeros, y aquellos seres que simulan ser mis amigos, hipócritas, se la dan de mejores personas que el resto, de sinceras, me dan asco, porque por lo menos los demás no fingen quererme, me demuestran su odio o desprecio, pero ellos no, simulan, mienten, engañan, no son nada. Y después está ella, la peor de todas, dice quererme y extrañarme, cuantas veces la habré invitado a salir y ni siquiera recibía una negativa, simplemente su ausencia o su indiferencia eran las respuestas. Intente hablarle, pero pobre esta idiotizada, pareciera un mimo, una marioneta, controlada por su novio. Puede que sea súper dotada pero, ¿les digo un pequeño secreto?, no sabe nada de la vida, su vida se limita a los libros, y a su novio, pero si no sale ¿Cómo pone en practica aquello que aprende?, que vida tan miserable. Tal vez estoy un tanto enojada y por eso hablo tan mal de ella, pero en el fondo la sigo queriendo, cuan tonta soy. Y camine al aula, y me siente en mi asiento, y sentí como si estuviera en medio de una habitación, sin salida, sin ventanas, donde respirar no es más que un acto por inercia. Y toda la gente que estaba a mi alrededor, no cumple mas que un papel obsoleto en medio de todo esto.
Al final toco la campana, era hora de irme, y dejar atrás, encerrada en esa habitación, mi soledad, mi angustia por saber que después de tantos años concurriendo al mismo lugar, no hubo mas q una persona que valió la pena, es aquella que me esperaba en la salida para borrar de mi todo vestigio de esas despreciables cuatro horas en el colegio, y devolverme mi felicidad.

viernes, 19 de febrero de 2010

Des illusion

Aquel día te grite, te pedí que hicieras algo con el problema con el cual convivimos diariamente, y luego vino ella y también te grito, te dijo que sin nuestro amor tal vez hubieras sido una persona mas fuerte, capaz de imponerte ante el y exigirle que deje de denigrar nuestra vida, o simplemente hubieras armado un bolso, y te habrías perdido entre las calles y tu futuro habría sido un gran misterio tal vez para nosotros, una eterna incógnita, jamás descifrable. De tus ojos empezaron a brotar lagrimas, me sentí culpable al reclamarte, intente resistir, pero no pude evitar abrazarte y decirte que todo estaría bien, pero solo obtuve tu rechazo. Ese día me fui pensando que las cosas serian mejor así, y me pregunte porque no me dolía, porque no podía llorar para descargar tanta impotencia y frenesí provocado por todo lo que me agobiaba. Y el día termino, al otro día volví, y me abriste la puerta, me saludaste de manera indiferente, y yo respondí de la misma manera. Esa noche nos encontrábamos las tres nuevamente en el mismo lugar, discutiendo, insultándonos, esperando que alguien cediera ante tanta tensión, al final no se entendió como terminaron las cosas, solo sé que mi hermana y yo terminamos unidas por un solo propósito, buscar un poco de paz mental, y ella se quedo sola buscando no sé que para su vida, para nuestras vidas. Entonces la mire, intente buscar una respuesta en sus ojos Inexpresivos, y entendí que aunque no entendiera cual es su propósito en la vida no cambiara el afecto que siento hacia ella, entonces la abrace, y le dije “¿Cómo estas?, a pesar de todo, yo nunca te voy a dejar sola” y ella me dijo que intentaría cambiar las cosas en mi casa. Pero creo que el viento barrió la hojarasca porque los días aun continúan sin vestigios de un ayer.

lunes, 25 de enero de 2010

Sentimientos contraopuestos.

Un día escuche por ahí que los adolescentes siempre tendemos a dramatizar todo, que siempre para nosotros todo es blanco o negro y no distinguimos matices. Y últimamente me encuentro así, me encuentro parada en medio de una bifurcación, y mis opciones son blanco o negro, el blanco representando mi felicidad y el negro la duda, la incertidumbre de qué pasara si..bueno es un miedo que prefiero dejarlo sumido en mi mente, y sé que aunque niegue que lo estoy pensando, al negarlo confirmo su existencia en mis pensamientos.
Estos días son como aquella voz melancólica en medio de una canción, el paisaje fúnebre diluyéndose en la lluvia, soy un ser pequeño que se escabulle entre la multitud esperando ser reconocido, soy un ser que no logro nada por si mismo, las amistades durante mi vida, son los logros de alguien mas pero no lo siento como mío, a pesar de que me hacen sentir querida. Y son estos días en que no deseo bajarme del colectivo para no llegar al inexorable final del recorrido, sabiendo que hay una pequeña localidad, llamada Luís Guillon, donde resido con mi familia. Y me levanto de mi asiento un tanto resignada ante tanta monotonía, y veo que el sol brilla, y el día parece un espejismo, y lo veo a el a lo lejos y todo vuelve a tener sentido.

sábado, 16 de enero de 2010

OH FATHER!

Impotencia, ¿Cuántas veces más tendré que emplear aquella palabra?, ¿Cuántas veces más tendré que ahogarme en el agonioso dolor de no saber que hacer con esta situación?. Siento deseos de cortar hasta el punto mas delicado en mi, siento deseos de gritar, de romper, de matar, de matarme, de tirar todo lo que siento fuera, pero, ¿de que me sirve?.Todo es cuestión de tiempo, así suelen decir, pero, ¿Cuánto mas es de esperar, ¡eh padre!?, ¿cuánto más eh de aguantar tu despotismo?.Y a veces me cuestiono si tendré el valor para esperar el día en que pueda saborear aires de libertad. Y lloro, y me corto, y me lastimo, me destrozo, me enloquezco, no soy nada, soy todo, ¿Qué mierda soy?, me siento inútil, ante vos no soy nada y soy conciente que no puedo contra vos, y que estoy sometida a soportarte día y noche durante muchos años mas. Padre, no te das una idea de las ganas que tengo de matarte.

sábado, 9 de enero de 2010

Todo crecre y se modifica, y yo cada vez me siento más pequeña.

Ya no soy esa niña que se asombraba ante el mundo, ya no me importa si el cielo es azul, ya no temo perderme en el supermercado, y ya no me importa mas que mi propio mundo. Perdí aquella intuición que suelen tener los niños, esa convicción a la hora de decir algo. Aprendí que hay cosas de las cuales se pueden hablar y que otras deben quedar sepultadas dentro de uno mismo aunque a veces estas sean las razones que atormentan tanto a los adolescentes como a los adultos; Crecí; y todos a mi alrededor también crecieron, el trato de ciertos padres que yo conocí como represivo se altero a lo largo de los años, pero en mi caso esto no sucedió. Es desesperante verme truncada en un mismo lugar sin que nada a mi alrededor se modifique, la monotonía me frustra, y me frustra que el no entienda que la adolescencia es una etapa donde forjar un poco la independencia. Y veo nuevamente que todo crece, se modifica a mí alrededor y el cada vez me hace sentir más pequeña como persona. No ve que su pequeña niña ya es una mujer y que el no puede remendar el pasado, el siempre va a ser un recuerdo extraviado para mi, ya nada puede volver a ser como el desea porque ya no tengo cinco años.

viernes, 1 de enero de 2010

Las víctimas y los victimarios.

Hoy Escribo para correrme un poco de el papel de víctima que siempre me impongo a través de todo lo que escribo, lo que siento la mayoría de las veces, y de lo que creo ver con mi mirada cegada por la ira que siento por vivir ante un mundo, en este caso mi casa, totalmente represivo. En mis años de vida, hasta ahora, por lo general siempre fui una persona egoísta hasta cierto punto, ya que sólo pensé en mí, y nunca me detuve a mirar a los demás con detenimiento hasta el día de hoy. Creí ser quien mas sufrió, tal vez todos los problemas que me provocaba querían justificar eso; anoréxica; bulímica; aquellas noches en vigilia que dedicaba a las cicatrices que hoy en día aun adornan mi cuerpo; los incesantes problemas en el colegio; mis ataques de pánico; adicciones; malas elecciones a la hora de estar con alguien y mientras tanto los demás “¿acaso alguna vez percibí como se sentían?, ¿me importó cuanto les dolía verme caminar hacia el abismo?” la respuesta y muy segura de ello es ¡No!. Mientras ellos sufrían yo creía disfrutar de aquellos momento de frenesí, y les repetía con énfasis “No me molesten, a mi sólo me importa mi misma y no ustedes, porque ustedes no van a estar para mi en el futuro, sólo yo voy a estar para mi” y ellos me miraban con lastima y en las palabras de mi mamá habían una pizca de resignación.
Hace 5 años masomenos, cuando todos volteaban la mirada hacia mí, hacia la “pobre anoréxica”, ignoraban cuan mal estaba mi hermana, y creo que la situación de ella era mucho mas grave que la mía. Ya que el problema era el mismo, pero yo tenía el apoyo y la repulsión de mi padre, pero ella no poseía nada, ni un mínimo de atención. Y ahora me imagino, aunque nunca pueda sentirme como ella, cuan mal se habrá sentido, ahogando sus gritos de dolor en el silencio fúnebre de su cuarto.
Después esta mi mamá, siempre corriendo por algún problema mío, sufriendo por mi, por mi hermanos y me pregunto “alguna vez tuvo tiempo para pensar en si misma?”. Siempre preocupada por los demás, negándose la realidad saturada de tantos problemas.
Después se encuentra mi hermano, quien ya tenia suficiente con los problemas provocados por mi padre, y los recuerdos que lo atormentaban e intentaba ahogar en alcohol, o borrarlos de un disparo. A veces me detengo a pensar y creo que el es el que mas se parece a mi en ciertas cosas, por eso creo comprenderlo mejor que a otros en mi casa.
Por último esta mi padre, un hombre que no me puede ser indiferente, ya que siempre se hace notar a través de sus gritos, insultos y su aire de superioridad e omnipotencia , ante nosotros, su familia. A veces siento mucha bronca ante su forma de obrar, pero otras me da lastima, veo que intenta cambiar, pero sus cambios son efímeros, hoy es un hombre con quien se pude hablar, y al otro día es un tirano. La mayoría de las veces tengo ganas de matarlo, pero me da lastima saber cuan sólo se encuentra en el mundo, ganándose el odio de su familia por su estúpido cinismo.
En fin lo que quiero decir, con tantas palabras inútiles tal vez y con pequeñas anécdotas que doy a conocer, es que al final, todos en esta casa sufrimos, lloramos por los propios errores y la de los demás. Pero todos somos falibles, y todos en esta casa, somos víctimas y victimarios.