…"¿Y sabes qué es lo peor del amor cuando se acaba?, que se acaba."
Aquel día salí corriendo bajo la lluvia, con la esperanza de que tal vez podría alcanzarte, pero te vi tomar el tren a lo lejos, o tal vez fue tan solo un espejismo provocado por el deseo de verte y explicarte cuan tonta fui. Ahora ya está, no hay más nada que hacer, te perdí, perdí a la única persona que amo realmente. Los días pasan sin sentido, no tengo noción del tiempo, ya todo me es indiferente. Vacío sepulcral, ávidos deseos de morir, una espiral de recuerdos que me conducen siempre a vos. “el dolor se impregna en el alma cuando se pierde a quien se ama”, eso suelo decir en las incesantes horas, en las que me hundo más en mi, abandonándome a la incertidumbre. La gente fuera continua llena de vida, frenética, yo tan sólo camino, soy tan sólo un cuerpo viviente carente de vida, en mi mirada taciturna apenas se distingue el horizonte, y la sonrisa picaresca que solía gustarte desapareció con tu ausencia. Intento llenar el vacío, me comporto como una típica mujer abandonada, compro creyendo que lo material me regresara la felicidad extraviada.Esto no es más que una felicidad ilusoria, no hay nada que pueda reemplazarte, porque se puede amar a muchas personas, pero uno sólo se enamora una vez. Yo me enamore de vos, de lo que ahora es un recuerdo que quema, que es como un grito ahogado en mi garganta.
jueves, 17 de diciembre de 2009
sábado, 5 de diciembre de 2009
Ávidos deseos de volver a caer
Una canción triste de fondo, las lágrimas y su sonido fundiéndose al unísono. Este es un silencio quebrantado por el dolor. Hoy siento que no tengo fuerzas para continuar, el pasado vuelve como oleajes en mi mente, me hundo en un mar de angustia y nuevamente empiezo a dudar, a mutilarme con el pensamiento, “¿es real mi entorno, o es un simple espejismo que con el tiempo se tiende a borrar?” Ya no creo en mi misma, y no encuentro razón para hacerlo, miento, me escapo, tiendo a querer caer en aquello que solía ser. Quiero poder escupir las palabras como antes, quiero cortar hasta el último rincón de mi cuerpo, y ¿Por qué no una línea mas?, tan solo una, la final. Y mañana caeré nuevamente en aires de tempestad.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Romanse

"Que suerte tuve de conocerte,cuando ya no me podia ni ver."
Bueno gracias por este primer mes juntos,la verdad es que te amo muchisimo.Todavia doy gracias a esa simple casualidad que me permitio conocerte,sos lo mejor que me pudo pasar.No puedo dejar de pensar en vos y de lo que pasamos hasta ahora, y espero que esto dure para siempre.Te amo mucho!
miércoles, 25 de noviembre de 2009
Alusión a mi pasado:
2:46 de la madrugada, no logro dormir, y el pesado aire a pasado me llevo a remover unas fotos, y te encontré a vos, una de las verdaderas amigas que supe despreciar. Me pregunto en que momento se bifurcaron nuestras vidas, me cuestiono el porque de esta distancia, cuando solíamos ser tan unidas que la gente nos confundían con una sola. Uy cuantos recuerdos inundan mi mente, si tan solo pudiera llorar ya me habría ahogado en aguas tan profundas que seria difícil volver a reencontrarnos.
Cuantos sueños, cuantos deseos dejamos olvidados en el indómito pasar del tiempo. Cuantos momentos, cuantas tardes compartidas, a veces riendo, a veces disfrutando de un silencio sepulcral y a veces llorando al unísono, intentando aplacar nuestro dolor la una a la otra.
Y ahora te miro, y pienso que no te importo, y que soy inútil por quedarme truncada en situaciones pasadas, pero como evitar aquella frase desgarradora en mi mente, sin que quebrante mis sentidos, hasta sentirlo en mi como un dolor punzante en el cuerpo, “sos la chica que aunque se vea tan imperfecta, alcanzo la perfección para mi.” Eso solía repetirte en los incesantes bajones, o veces solo callaba para evitar verte llorar.
son tantos nuestros recuerdos que agobian mi mente, pero así como el cigarrillo va consumiendo mis pulmones, de la misma forma, consume mis palabras, limitándome a continuar. Y al final lo que quiero decir, es que intento mirarte y encontrar vestigios de la chica que algún día conocí, pero el tiempo paso y vos cambiaste, lógico, “Los únicos que nunca cambian, son los tontos y los muertos” (Jorge Luis Borges), y sé que aquello no va con vos. Y estos cambios son una barrera para impedir volver al pasado, se que ya nada es como antes, pero te sigo queriendo con la misma intensidad. Y quien sabe si no se cumplirá lo que algún día soñamos, reencontrarnos, sorprendernos nuevamente una tarde de verano.
Cuantos sueños, cuantos deseos dejamos olvidados en el indómito pasar del tiempo. Cuantos momentos, cuantas tardes compartidas, a veces riendo, a veces disfrutando de un silencio sepulcral y a veces llorando al unísono, intentando aplacar nuestro dolor la una a la otra.
Y ahora te miro, y pienso que no te importo, y que soy inútil por quedarme truncada en situaciones pasadas, pero como evitar aquella frase desgarradora en mi mente, sin que quebrante mis sentidos, hasta sentirlo en mi como un dolor punzante en el cuerpo, “sos la chica que aunque se vea tan imperfecta, alcanzo la perfección para mi.” Eso solía repetirte en los incesantes bajones, o veces solo callaba para evitar verte llorar.
son tantos nuestros recuerdos que agobian mi mente, pero así como el cigarrillo va consumiendo mis pulmones, de la misma forma, consume mis palabras, limitándome a continuar. Y al final lo que quiero decir, es que intento mirarte y encontrar vestigios de la chica que algún día conocí, pero el tiempo paso y vos cambiaste, lógico, “Los únicos que nunca cambian, son los tontos y los muertos” (Jorge Luis Borges), y sé que aquello no va con vos. Y estos cambios son una barrera para impedir volver al pasado, se que ya nada es como antes, pero te sigo queriendo con la misma intensidad. Y quien sabe si no se cumplirá lo que algún día soñamos, reencontrarnos, sorprendernos nuevamente una tarde de verano.
viernes, 20 de noviembre de 2009
Hilos de sangre
Ella se queja, ella se cansa, habla de él a sus espaldas. A veces creo que lo odia, otras creo que lo ama lo suficiente como para sacrificar la felicidad de sus hijos y a veces simplemente creo que está con él por comodidad. Y el ama de forma equivocada, es obsesivo, posesivo, me tiene como a un perro atado a sus espaldas, prohibiéndome tirar de la correa, y yo tiro y tiro, pero no hay resultado, el me grita y me maltrata, no soy nada, el me calla, pero jamás callara mis anhelos de libertad. Y ella me mira, a veces me compadece, a veces creo que me comprende y otras veces me mira con esa mirada cínica como si acá no sucediera nada. Ella dice querer dejarlo, pero sigo truncada en un recuerdo que ya no existe, el no es quien solía ser cuando lo conociste, “¿tan difícil es de entender?, ¡basta de denigrar tu vida, por dios.!” En cambio el todo el tiempo nos mira con desconfianza, el sabe que no nos conoce, no nos comprende, no sabe que queremos, ni que necesitamos, somos extraños unidos por un hilo de sangre.
martes, 10 de noviembre de 2009
When i saw you
Recuerdo la primera vez que te vi, apartado del mundo, excluido por tu propio pensar y por tu formar de obrar. Estabas ahí, parado, aguardando no sé exactamente que, con tu pelo largo, y con la mirada tímida de un niño extraviado en medio de una multitud. Ese día te mire e inmediata mente comente con una amiga “ese chico es interesante, algún día voy a hablar con el”, y a mi amiga le causaste la misma impresión. Intente hablar con vos pero tu respuesta fue cortante como una cuchilla, evadiste mi mirada, mi presencia, llegue a pensar que tal vez no te interesabas por saber como era. En si, los días pasaban, me acostumbre a ignorar tu presencia así como lo hacia con el resto, pero no era por rencor, sino porque no suelo insistir. Entonces con el tiempo aquella idea de hablar con vos se desplazo de mi mente, pero por el extraño acontecer de las cosas, aun así, nos encontramos atraídos por alguna clase de magnetismo casual. Me senté en aquel asiento vacío sin ninguna expectativa, y siendo sincera con el menor interés de hablar, ahora era yo la de las respuestas cortantes y carentes de sentimientos. Pero aún así hablamos, compartimos, reímos, flasheamos, noctámbulos por la noche bebimos, fumamos, nuevamente hablamos, reímos, me presentaste a tus amigos y yo a los míos, salimos, viajamos, observamos, comimos, jugamos y me conociste en uno de mis peores estados de pánico. Corrimos, nos abrazamos, te tome de la mano y nos perdimos en aires de incertidumbre. Éramos felices. Te vi, sonreíste, recordaste, recordé con la inexorable duda de aquello que sentía, que sentías. Y me pareció que éramos como dos objetos inherentes, por alguna razón, estábamos unidos y resultábamos inseparables. Entonces te invite a que me conozcas, viniste, me abrazaste, nos besamos y acá estamos, impulsados por el querer, temiendo a pesar de que todo parezca inocuo, falibles ante todo y a la espera de que nuestros caminos jamás se bifurquen.
sábado, 31 de octubre de 2009
Pequeños vestigios de felicidad
De alguna manera me impongo, debo dejar por escrito, dejar plasmado en el papel lo que siento, sabiendo que la memoria no es infinita, ni el lugar más seguro para guardar sentimientos y que el papel es el único que puede saborear eternamente la felicidad que hoy siento. Porque los recuerdos guardados en la mente cambian, se pierden detalles en el pasar indómito del tiempo, pero el papel es ilimitado, sus hojas pueden ponerse amarillas, o tal vez cortarse, pero la esencia de las palabras perdurara por siempre. Y en si, lo que quiero decir, mientras se me atoran palabras, o entre pensar y pensar, y en el mas simple de los términos, es que soy feliz. Y no me interesan ni el por qué, ni el cómo, ni el para qué, sólo se que todo lo que antes no tenia valor, hasta el más ínfimo de los detalles, paso a serlo todo, todo paso a tener un valor inimaginable para mi. Desaparecieron las dudas, la inseguridad, ya basta de denigrar mi vida, voy a erradicar los problemas y no voy a permitir ni que mi entorno, ni nadie ajeno a mi acabe con esto. Me gusta sentir y pensar simultáneamente, que aunque el mundo se desmorone, se revolucione en frente de mis ojos, esto que siento perdura, inamovible, intocable, inmune ante todo y todos, ya que nunca nadie podrá atravesar dentro de mi.
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